Grifería empotrada y termostática
La grifería empotrada deja a la vista solo los mandos y los rociadores, con un acabado limpio y actual. El cuerpo empotrado se instala dentro de la pared antes del alicatado, a la altura y profundidad exactas, y se prueba antes de cerrar.
La grifería termostática mantiene la temperatura del agua estable aunque cambie la presión o se abra otro grifo en la vivienda. Es muy recomendable en duchas y en instalaciones con varios baños, como villas y hoteles.